Regalos para futuras mamás: ideas con cuidado, ritual y tiempo
Lo que más agradece una mujer al final del embarazo y en las primeras semanas con el bebé casi nunca cabe en una caja. Aquí tienes regalos para futuras mamás que se salen de lo de siempre, agrupados en tres ideas,…

Lo que más agradece una mujer al final del embarazo y en las primeras semanas con el bebé casi nunca cabe en una caja. Aquí tienes regalos para futuras mamás que se salen de lo de siempre, agrupados en tres ideas, tiempo, cuidado y recuerdo, con lo que necesitas para prepararlos.
Lo de toda la vida era regalar la canastilla, la ropa que se prepara para el bebé que va a nacer. Está muy bien, pero al bebé no suelen faltarle regalos. Estas ideas son para ella.
¿Y si no sabes qué necesita? Pregúntale. Creo que es el paso que más nos saltamos, por querer que sea sorpresa, y un regalo que resuelve algo de verdad vale más que uno que sorprende una tarde.
Tiempo
Un calendario de comidas para el posparto
En muchas culturas, las semanas después del parto se viven como un tiempo aparte: la cuarentena de nuestras abuelas, o el zuo yuezi chino, el “mes sentada”, en el que la madre apenas hace nada y las mujeres de su alrededor cocinan y llevan la casa. La versión de hoy es organizar entre amigos y familia las comidas de las primeras semanas, para que en esa casa nadie tenga que pensar qué hay de cena.
Organizarlo es sencillo. Pregunta a la pareja por alergias, gustos y cuántos son en casa, y crea una hoja compartida o un grupo con un calendario: un día, una persona, un plato. Cubre al menos las dos primeras semanas, mejor tres o cuatro. Cada uno deja la comida en la puerta o la entrega en un momento, sin quedarse si no se lo piden.
Funcionan los platos que aguantan y se recalientan bien: lentejas, cocido, crema de verduras, albóndigas en salsa, lasaña, arroz con pollo. Llévalos en recipientes que no haya que devolver, con una etiqueta con el nombre del plato, la fecha y cómo calentarlo. Deja enfriar la comida y métela en la nevera o el congelador en menos de dos horas; lo congelado se descongela en la nevera y se recalienta hasta que humee por dentro.
Si ella está organizando su propia llegada a casa, le vendrán bien las ideas de cómo organizar la nueva etapa de madre primeriza.
Vales de tiempo
Es el regalo más barato y el que más se usa, siempre que tenga fecha. Un vale sin fecha acaba en el cajón de los cargadores viejos.
Escribe cada vale en una tarjeta, con fecha o con “avísame y voy esa semana”, y mételos en un sobre bonito. Unas cuantas ideas:
- Una mañana de limpieza a fondo antes del parto.
- Poner lavadoras y doblar ropa una tarde a la semana durante el primer mes.
- Llevar y recoger del colegio a los hermanos mayores durante una semana.
- Sacar al perro, hacer la compra o ir a la farmacia.
- Quedarte con el bebé dos horas mientras ella duerme o se ducha sin prisa.
Si vives lejos, unas horas de limpieza contratadas hacen el mismo papel.
Cuidado
Una cesta de autocuidado hecha por ti
Una cesta montada a mano dice mucho más que un lote comprado, porque cada cosa está elegida para ella. La idea es que todo le sirva para descansar ahora y después del parto.
- Un camisón de algodón para el embarazo y la lactancia, con abertura delantera.
- Unos calcetines gordos y suaves para casa.
- Un aceite vegetal sin perfume, como el de almendras dulces, para masajes de pies o para la tripa (comprueba antes que no tenga alergia a los frutos secos).
- Un bálsamo de labios, que con la calefacción y las noches en vela se agradece.
- Un par de cajas de infusión aptas para el embarazo, como rooibos o jengibre, y una taza bonita.
- Un antifaz para dormir de día.
- Una tarjeta escrita a mano con un “vale por un masaje de pies”, tuyo o de su pareja.
Para montarla basta una cesta de mimbre o una caja forrada, papel de seda y una cinta. Lo grande al fondo, lo pequeño delante y la tarjeta encima, para que sea lo primero que vea.
En el embarazo muchas mujeres notan los olores con más intensidad y tienen la piel más sensible, así que elige productos sin perfume o con olor muy suave. Nada de aceites esenciales para la piel ni sales de baño con aceites esenciales sin que ella lo haya hablado con su matrona, y si metes algo para el baño, que sea para un baño templado, no caliente.
Preparar con ella la bolsa del hospital
Hacer la bolsa del hospital puede ser una tarea pesada al final del embarazo, o una tarde agradable si la hacéis juntas, con un té y la ropita del bebé extendida en la cama. Conviene tenerla lista unas tres semanas antes de la fecha prevista.
Para ella suele ir ropa amplia, un camisón o pijama que abra por delante, sujetadores de lactancia, ropa interior de sobra, el neceser, un cargador con cable largo y algo de picar. Para el bebé, bodis, pijamas, un gorro, calcetines, un conjunto para salir, pañales y una muselina. Y para quien la acompañe, una muda, cargador y algo de comer.
Puedes regalar la bolsa ya preparada, con neceseres separados por categorías, o la bolsa y el plan. Si buscas una que sirva para el hospital y después para el día a día con el bebé, nuestra Bolsa Multiuso Positive Care está pensada para eso.
Una experiencia para ella sola
Un rato fuera de casa, sin nada que preparar, también es cuidarla. Un masaje prenatal con una profesional formada en embarazo, que sabrá qué posturas y aceites usar (que ella lo consulte antes con su matrona). Una sesión de fotos de embarazo en casa o al aire libre. O algo tan sencillo como una tarde de cine, un desayuno largo en su sitio favorito o la peluquería, con alguien que se quede con los hermanos mayores.
Recuerdo
Una reunión de buenos deseos
Frente a la fiesta con regalos para el bebé, hay quien prefiere una reunión pequeña centrada en la madre. Se inspira en ceremonias de distintas culturas que acompañan a la mujer antes del parto, y en su versión sencilla es una tarde tranquila con sus amigas y las mujeres de su familia.
Invita a pocas personas, las que ella elegiría, y pide a cada una que traiga una cuenta o abalorio y un deseo para ella escrito en una tarjeta. Durante la tarde, cada una lee su deseo y ensarta su cuenta en un hilo; al final se cierra como pulsera o collar, para que la lleve en las últimas semanas. Las tarjetas se guardan en un sobre para releerlas. Merienda sencilla, sillas cómodas y no más de dos o tres horas.
A algunas mujeres les encanta y a otras les agobia, así que pregúntale antes. Si le gusta la idea de rodearse de palabras bonitas estas semanas, tiene más en las afirmaciones positivas durante el embarazo.
Algo hecho a mano
Una manta tejida, un cuaderno o un álbum hecho por ti se guardan durante años, en ese armario donde van las cosas que no se tiran.
Una manta de punto fina, de algodón, sirve para los brazos, el carrito o el sofá. Si se usa en la cuna, los consejos de sueño seguro dicen que sea ligera, bien remetida y que no pase de los hombros del bebé; las mantas gruesas o acolchadas, mejor fuera de la cuna.
Un diario del embarazo y los primeros meses, con páginas cortas que se rellenan en cinco minutos, recoge lo que pasa rápido: cómo se sentía cada mes, frases, fotos de la tripa. Añade un sobre para la primera ecografía y unas cuantas fotos ya impresas, para que lo empiece el primer día.
Da igual cuál elijas. Que esté pensado para cómo va a vivir ella estas semanas, no para cómo queda en una foto.


